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Escrito por: Juan Camilo Rojas Arias

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Siempre hablar de “nueva economía” inexorablemente es evocar a William Brian Arthur, economista del Reino Unido que sobre la época de los 90´s acuñó este término para exponer una nueva tendencia económica basada en el conocimiento,  la tecnología y en la información, señalando la obsolescencia observada sobre los tradicionales métodos de fabricación y de industria en las economías más avanzadas como Estados Unidos y Europa.

Pero en la actualidad y sin deslindarse del concepto original acuñado en los 90´s, hablar de “nueva economía” es atender a la necesaria renovación propuesta por el Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas Santamaría. Esta propuesta es el resultado de la inteligencia adaptativa propia del ser humano que toma la realidad circundante y saca provecho de ella, en lugar de esperar la debacle de los ciclos económicos y de las coyunturas.

Es evidente que para el año 2013 las perspectivas económicas de Colombia eran favorables y optimistas, se registraba una evidente recuperación del producto interno bruto colombiano que arrojó para entonces un crecimiento del 4.3% con la inflación más baja de los últimos 58 años y la menor en la región ubicándose en 1.94%, junto a una tasa de desempleo del 9.6%, situación que si bien permitía tener una perspectiva racionalmente optimista sobre nuestra economía, no aseguraba un estado inalterado e inmanente de la misma, algo propio de la economía en oposición al derecho. Así las cosas, es de conocimiento general que las condiciones que permitieron un gran desenvolvimiento de la economía colombiana en los últimos años no se mantuvieron inmutables, por una parte, porque el crecimiento de la economía mundial estuvo por debajo de lo presupuestado, lo que repercutió directamente sobre la demanda de bienes en general, y en especial sobre los bienes energéticos en los cuales Colombia tenía una relativa dependencia, aunado a esto, se dio un desplome generalizado de los precios del petróleo principalmente por el explosivo aumento de la producción petrolera de Estados Unidos que para ese año abarcó el 15% de la producción mundial, con lo cual la referencia de los precios del petróleo se disminuyó en un 40%. Este escenario está generando una fuerte caída de los ingresos del Estado colombiano, cuando para el año 2013 los ingresos del sector petrolero para el Gobierno Nacional Central representaban el 3.3% del PIB, una cifra cercana a los 23.8 billones de pesos, para el año 2016 el ingreso del sector petrolero para el Gobierno Nacional Central es de 0 pesos, lo que permite apreciar la magnitud en la disminución de los ingresos actuales comparativamente con los ingresos de hace 3 años. Sin lugar a dudas, esto representa un inmenso reto para el actual Gobierno que se ve enfrentado a tomar medidas concretas como el recorte de gastos de funcionamiento y de inversión para evitar la desfinanciación del presupuesto público, y a evaluar las políticas económicas para evitar o reducir un estancamiento en el dinamismo económico para el presente y futuro colombiano.

Ante la situación descrita, el Ministro Cárdenas ha impulsado desde su presentación en Foro Económico Mundial y en diferentes eventos, la propuesta de una “nueva economía” como una necesidad actual y, a su vez, como una capitalización de lo trabajado en los últimos años donde se impulsaron los ingresos del país a medio alto según la clasificación del Banco Mundial, es por esto que “nueva economía” a la colombiana, es una propuesta integral para pensar en el mañana estructurando en el presente, no podemos obviar la existencia de una nueva realidad económica, de tal suerte, se trata de una propuesta de competitividad, de innovación, de mercado local y de educación.

La “nueva economía” es multifocal y multidireccional por que debe comprender los diferentes niveles y variables que afectan la economía para impulsarlos bajo los enfoques descritos, siendo esto así, lo que se busca es alentar los pequeños movilizadores de la economía, como las pequeñas y medianas empresas y estimular los sectores claves a través de diferentes frentes de acción pública: (i) la gran movilización de recursos para expandir la infraestructura vial, conocido como las vías de cuarta generación o 4G cerca que abarca cerca de 6.187 kilómetros en todo el país, buscando aumentar la eficiencia y la competitividad del comercio colombiano; (ii) la garantía y aumento de los recursos para la educación; (iii) la estabilidad de los agregados económicos; (iv) la destinación de recursos de financiación para los proyectos de emprendimiento e innovación de las pequeñas y medianas empresas a través de créditos especiales o capital semilla, acciones a su vez coordinadas en la red de los diferentes marcos de cooperación financiera existente con los diferentes organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otros; (v) la promoción a las exportaciones; (vi) el impulso por lograr la paz; (vii) buscar la estabilidad de los niveles de producción energéticos actuales sin ser dependientes; (viii) la vital búsqueda de la equidad económica social.

De manera focal, la nueva economía comprende necesariamente la diversificación, por lo cual se busca explotar el desarrollo a mediano plazo de los 3 principales sectores potenciales: (i) El agro, (ii) la industria y (iii) los servicios. Estos sectores han registrado un comportamiento de crecimiento positivo en este 2016 y dadas las circunstancias actuales de la tasa de cambio, la propuesta es apostar por los productos y servicios locales -comprar colombiano-, una decisión racional para el mercado y el consumo interno de acuerdo con la coyuntura presente.

En suma, la “nueva economía” se basa en un esfuerzo como sociedad en donde todos aportemos a la economía desde nuestra especialidad, esfuerzo que el gobierno piensa materializar a través de la estrategia 3 x 3, 3 cimientos, 3 pilares y 3 estrategias transversales. Los cimientos sobre los cuales se busca estructurar la “nueva economía” son la estabilidad fiscal, la estabilidad de precios y la estabilidad financiera. Los 3 pilares de edificación de la “nueva economía” son la paz que nos traerá nuevas oportunidades, la equidad que aumentará la clase media y el progreso económico inclusivo y la educación que nos permitirá tener como país una mano de obra mejor calificada y remunerada. Las 3 estrategias que permitirá a los cimientos ser la base de edificación de los pilares descritos son: la infraestructura, las políticas de desarrollo productivo y la reforma tributaria estructural.

Finalmente la “nueva economía” es una propuesta liderada por el Ministro Mauricio Cárdenas Santamaría que requiere el compromiso de Colombia, toda vez que es un reto, es una necesidad, es un apuesta a largo plazo, es la posibilidad de ser un caso de éxito y ejemplo en la región, en sí, es una apuesta por un país mejor, más competitivo e innovador, más emprendedor y eficiente, más equitativo, bajo la consigna de impulsar y expandir las Mipymes así como a la clase media trabajadora en condiciones sostenibles y beneficiosas, pero que necesariamente requiere la respuesta reactiva y positiva del mercado tanto en el nivel de consumo como de producción para materializar la ecuación de  Nueva Economía = un país mejor.

Escrito por: Juan Camilo Rojas Arias

Abogado, con especialización en derecho comercial y con dos Maestrías en: Derecho Internacional y en Derecho económico y Políticas Públicas.l

Actualmente optando por la candidatura a Doctor por la Universidad de Salamanca España.

Correo electronico: camilor99@hotmail.com
 
Cuenta twitter: @camilora9

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