Conversatorio sobre el impuesto mínimo global y su impacto en la competitividad de Colombia
Conversatorio sobre el impuesto mínimo global y su impacto en la competitividad de Colombia
En el marco de un desayuno de trabajo organizado por KPMG, se llevó a cabo un conversatorio liderado por Ricardo Andrés Ruiz Socio Lider Impuestos y Servicios Legales, centrado en la entrada en operación del impuesto mínimo global impulsado por la OCDE y sus implicaciones para la inversión en Colombia.
Durante la sesión se destacó que, más allá de las tarifas nominales, el nuevo entorno fiscal internacional está redefiniendo los criterios de competitividad. En particular, los inversionistas están priorizando tres elementos clave: estabilidad normativa, confiabilidad del sistema tributario y alineación con estándares internacionales.
Uno de los principales puntos de análisis fue la implementación en Colombia de la tasa mínima de tributación introducida mediante la Ley 2277 de 2022. Si bien esta medida representa un avance en la adopción de tendencias globales, se evidenció que su diseño presenta desviaciones relevantes frente al estándar internacional promovido por la OCDE, especialmente en lo relacionado con la ausencia de reglas de coordinación para la determinación de la base gravable.
Esta falta de alineación podría generar riesgos de doble tributación, al no existir mecanismos claros que eviten que una misma utilidad sea gravada en diferentes momentos o jurisdicciones. Se resaltó que este aspecto es crítico, dado que el principio internacionalmente aceptado es que las utilidades deben tributar una sola vez, bajo reglas consistentes y coordinadas.
Asimismo, se subrayó que la problemática no se limita a grandes multinacionales. A diferencia del esquema global, la tasa mínima en Colombia aplica a empresas de todos los tamaños, incluyendo pequeñas y medianas, lo que amplifica su impacto en el tejido empresarial y en la percepción general del país como destino de inversión.
Otro punto relevante fue el nivel de carga tributaria agregada en Colombia, que se ubica en niveles elevados en comparación internacional. Esta situación, sumada a la falta de alineación normativa, puede traducirse en un sistema más costoso e impredecible, afectando directamente las decisiones de inversión a partir de 2026, cuando el análisis comparativo entre jurisdicciones se intensifique.
En el ámbito institucional, se destacó el papel de la Corte Constitucional, que actualmente estudia demandas relevantes contra la tasa mínima de tributación. En particular, se mencionó el expediente D-16565, que cuestiona la norma por posibles vulneraciones a principios de equidad, igualdad y justicia tributaria, así como por una presunta omisión legislativa en la incorporación de mecanismos para evitar la doble tributación.
Se espera que el pronunciamiento de la Corte, previsto para los próximos meses, sea determinante para definir si el sistema colombiano se ajusta hacia una mayor alineación con el estándar internacional o si persisten las asimetrías actuales.
Conclusiones
- La competitividad fiscal ya no depende únicamente de la tarifa, sino de la coherencia y alineación con estándares internacionales.
- La falta de reglas de coordinación en Colombia genera riesgos reales de doble tributación.
- La tasa mínima de tributación, al aplicarse a todas las empresas, tiene un impacto amplio en la economía.
- La alta carga tributaria agregada, combinada con incertidumbre normativa, puede afectar la atracción de inversión.
- El fallo de la Corte Constitucional será clave para el futuro del sistema tributario colombiano y su alineación con el marco global.
El conversatorio concluyó resaltando la necesidad de avanzar hacia una reforma estructural que permita a Colombia competir de manera efectiva en el nuevo entorno fiscal internacional, garantizando seguridad jurídica, coherencia normativa y condiciones adecuadas para la inversión.
Redacción: Viviana Sánchez Castillo/Notinet


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