FELICIDAD LIQUIDA

FELICIDAD LIQUIDA

FELICIDAD LIQUIDA

"La felicidad también es líquida.

Se consume rápido, se desecha y reemplaza al instante.

En tiempos egoístas y mezquinos es viral en la red efímeramente.

Otorgamos irresponsablemente el poder a otros de hacernos feliz

Reflejando el vacío de nuestro ser"

 

 El ser humano ha ido evolucionando a lo largo del tiempo en diferentes aspectos biológicos pero también lo ha hecho en otros sociales. 

 Dinámico y móvil, el individuo constantemente enriquece su experiencia al generar conocimiento mediante la interacción de su entorno y su realidad, es decir que a medida que se relaciona y experimenta con el otro, genera un saber en el sujeto, una experiencia. Es así que su deber ser frente al otro y frente así mismo ha ido configurando nuevas conductas sociales efímeras que se desprenden de la virtualidad de los más media propias de nuestra época.  

 La inmediatez que nos ofrecen las redes sociales, el alto flujo de información que las surcan, han construido un imaginario en el individuo consumista y efímero de la felicidad, es decir, cuando este navega dentro de la red y al mismo tiempo puede compartir sus experiencias de la realidad, convergen lo físico y lo virtual en su imaginario de lo real, configura nuevos escenarios momentáneos propios del consumismo que permea y transforma conceptos como el de la felicidad.  

 La sociedad liquida como la ha denominado Zygmund Bauman a la relación del hombre y su entorno globalizado y cómo ha sido afectada está por ese consumismo voraz en el que nos encontramos, donde el comprar, consumir, y desechar rápidamente es reemplazado y consumido nuevamente,  transformando las prácticas sociales, teniendo múltiples experiencias y generando nuevos saberes frente a sus nuevos escenarios.

 Entonces ¿qué tipo de experiencias se están configurando en los saberes del hombre en nuestra época? La respuesta está ahí sobre la mesa, basta con abrir Facebook, Instagram, Snapchat o Twitter y observar detenidamente como es el comportamiento del individuo frente al otro, ¿qué se quiere contar o mostrar? ¿Hay vida privada? Estos interrogantes son un ejercicio hermenéutico necesario para comprender hasta dónde la virtualidad puede beneficiar o no al hombre y si usted está sacándole un buen provecho a red y no ha caído entre las fauces de ella y asimila una falsa realidad.  Y usted apreciado lector ¿qué entiende desde lo virtual por la felicidad en tiempos de lo efímero?

 La felicidad no debe estar basada en viajes o regalos y mucho menos en el apego a las personas pues todo esto es pasajero, es más importante la tranquilidad del espíritu, el amor a la familia y sobre todo la contemplación de sí mismo en el ahora.

 

Escrito por:

Elkin Sabogal


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