El dólar en Colombia
El dólar en Colombia: más que una cifra, un reflejo de la confianza y el riesgo
Análisis estadístico mensual de la confianza, el petróleo, las tasas de interés y el EMBI frente al USD/COP
Hallazgo central
Entre los indicadores estudiados, el EMBI Colombia presentó la relación más fuerte con el dólar: una correlación de 0,881 en niveles y de 0,692 en cambios mensuales. Al combinar todos los indicadores, la correlación aumentó a 0,883 y 0,704, respectivamente.
El precio del dólar ocupa un lugar permanente en la conversación económica colombiana. Afecta a quienes importan maquinaria, materias primas o tecnología; a las empresas con obligaciones en moneda extranjera; a los exportadores, al Estado y a los consumidores, porque numerosos bienes y servicios incorporan costos internacionales.
Con frecuencia se atribuye la tasa de cambio a una sola causa: las tasas de interés, el petróleo, una declaración política o las decisiones de la Reserva Federal. Cada explicación puede contener una parte de verdad, pero el dólar responde simultáneamente a expectativas, flujos de capital, riesgo país, exportaciones y condiciones internacionales.
Con el propósito de aproximarnos a esta discusión de una forma cuantitativa, se analizaron diez años de información mensual, desde junio de 2016 hasta mayo de 2026. El estudio comparó el precio promedio mensual del dólar en Colombia con cuatro indicadores: la confianza del consumidor, el precio internacional del petróleo Brent, la diferencia entre la tasa de interés del Banco de la República y la tasa de la Reserva Federal, y el EMBI Colombia, indicador utilizado para medir la percepción de riesgo sobre la deuda soberana del país.
Posteriormente, estas variables se combinaron en un índice ponderado. El objetivo era encontrar qué peso debía asignarse a cada una para maximizar su correlación con el precio del dólar, bajo una condición sencilla: la suma de todos los pesos debía ser igual al 100 %.
Cómo se realizó el estudio
La correlación mide qué tan estrechamente se mueven dos variables y toma valores entre -1 y +1. Es positiva cuando suelen avanzar en la misma dirección, negativa cuando una tiende a subir mientras la otra baja, y cercana a cero cuando no existe una relación lineal clara.
La correlación no prueba causalidad. En derecho no equivale por sí sola a demostrar responsabilidad; en los negocios no garantiza que el patrón se repita; y en ingeniería debe evaluarse dentro de los supuestos y límites del modelo. Por eso calculamos relaciones tanto en niveles como en cambios mensuales, reduciendo el riesgo de confundir tendencias de largo plazo con vínculos económicos reales.
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Elemento |
Criterio aplicado |
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Período |
Junio de 2016 a mayo de 2026. |
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Frecuencia |
Mensual; 120 observaciones comunes para todas las variables. |
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Correlación |
Coeficiente de Pearson, calculado en niveles y en cambios mensuales. |
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Estandarización |
Puntajes Z, para hacer comparables variables medidas en unidades diferentes. |
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Optimización |
Pesos no negativos, con suma obligatoria de 100 %, buscando maximizar la correlación. |
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Validación |
División cronológica aproximada 80/20: entrenamiento con datos iniciales y prueba con los meses más recientes. |
Tabla 1. Diseño metodológico del estudio.
Fuente: Elaboración propia con las series indicadas en la sección de fuentes.
Los resultados: no todas las variables pesan igual
La confianza del consumidor presentó una correlación de -0,243 con el dólar: una relación inversa débil. Cuando mejora la percepción de los hogares, el dólar tiende a disminuir; cuando se deteriora, suele encarecerse. La dirección es razonable, pero su magnitud muestra que la confianza, por sí sola, explica una parte limitada de los movimientos cambiarios.
El petróleo Brent mostró una correlación positiva de 0,455 en niveles, influida por episodios extraordinarios y tendencias compartidas. En cambios mensuales, la relación fue negativa (-0,396), una lectura más coherente con Colombia como exportador: cuando sube el petróleo, mejoran las perspectivas de ingreso de divisas y el peso puede fortalecerse; cuando cae, el dólar enfrenta presión alcista.
El diferencial entre la tasa del Banco de la República y la de la Reserva Federal alcanzó 0,414 en niveles, pero apenas 0,191 en cambios mensuales. Una tasa local elevada puede coexistir con un dólar alto porque el banco central reacciona a inflación y depreciación. En el índice optimizado recibió un peso de 0 %, pues no agregó información lineal suficiente una vez incorporadas las demás variables.
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Indicador frente al USD/COP |
Correlación en niveles |
Correlación en cambios |
Lectura principal |
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Confianza del consumidor |
-0,243 |
-0,244 |
Relación inversa débil. |
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Petróleo Brent |
0,455 |
-0,396 |
En cambios, relación inversa cercana a moderada. |
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Spread BanRep-FED |
0,414 |
0,191 |
Pierde fuerza al analizar movimientos mensuales. |
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EMBI Colombia |
0,881 |
0,692 |
Relación positiva muy fuerte / fuerte. |
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Índice combinado |
0,883 |
0,704 |
Mayor correlación del ejercicio. |
Tabla 2. Correlaciones obtenidas para los indicadores individuales y el índice combinado.
Fuente: Cálculos propios sobre 120 observaciones mensuales

Figura 1. Comparación de los coeficientes de correlación.
Fuente: Elaboración propia.
El EMBI: el termómetro más sensible del riesgo
El resultado más contundente provino del EMBI Colombia, que representa la prima adicional exigida por los inversionistas para mantener deuda colombiana frente a títulos de menor riesgo. Cuando aumenta, el mercado está expresando mayor preocupación fiscal, política, financiera o institucional.
La correlación entre el EMBI y el dólar fue de 0,881 en niveles, con un R² de 77,6 %. En cambios mensuales alcanzó 0,692. Esta segunda cifra confirma que la relación no surge únicamente de una tendencia acumulada, sino que también aparece en los movimientos de corto plazo.
La explicación es directa: al aumentar el riesgo sobre Colombia, algunos inversionistas reducen su exposición, exigen mayores rendimientos o prefieren activos en dólares. Estos movimientos aumentan la demanda de divisas o reducen su oferta. El EMBI no es la única causa del dólar, pero ambos reaccionan estrechamente ante la percepción de estabilidad del país.

Figura 2. Relación mensual entre el EMBI Colombia y el USD/COP.
Fuente: EMBI Global Diversified de J. P. Morgan y series cambiarias mensuales; cálculos propios.
Un índice combinado: cuánto aporta cada factor
Para combinar indicadores medidos en unidades distintas fue necesario estandarizarlos mediante puntajes Z. También se ajustó el sentido económico: menor confianza y caída del petróleo se interpretaron como presiones alcistas sobre el dólar, mientras que un mayor EMBI se incorporó en sentido directo.
En el modelo de niveles, el EMBI recibió 87,78 %, el Brent 7,98 %, la confianza 4,25 % y el diferencial de tasas 0 %. La correlación combinada llegó a 0,883, frente a 0,881 del EMBI individual. En cambios mensuales, los pesos fueron 77,95 %, 12,45 %, 9,60 % y 0 %, y la correlación aumentó de 0,692 a 0,704.
La mejora es marginal y deja una enseñanza importante: agregar variables no garantiza un modelo sustancialmente mejor. El EMBI domina porque resume gran parte de las expectativas fiscales, políticas y financieras que también afectan al dólar; el petróleo y la confianza aportan contexto complementario.
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Variable |
Peso para niveles |
Peso para cambios mensuales |
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Confianza del consumidor |
4,25 % |
9,60 % |
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Petróleo Brent |
7,98 % |
12,45 % |
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Spread BanRep-FED |
0,00 % |
0,00 % |
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EMBI Colombia |
87,78 % |
77,95 % |
|
Total |
100,00 % |
100,00 % |
Tabla 3. Pesos que maximizan la correlación bajo la restricción de sumar 100 %.
Fuente: Optimización con pesos no negativos y variables estandarizadas.

Figura 3. Distribución de los pesos del índice combinado.
Fuente: Elaboración propia.
¿Es un modelo de pronóstico?
El índice puede utilizarse como señal de presión cambiaria: un EMBI creciente, petróleo a la baja y confianza deteriorada han sido compatibles con un dólar más alto. No obstante, no es una fórmula automática de predicción. Fue construido para ajustar una muestra histórica, y un buen resultado sobre el pasado no garantiza igual desempeño futuro.
La validación cronológica calculó los pesos con aproximadamente el 80 % inicial de los datos y los probó en el 20 % más reciente. La correlación pasó de 0,903 a 0,818 en niveles y de 0,717 a 0,577 en cambios mensuales. La reducción es esperable, pero la relación permaneció positiva y relevante fuera del período utilizado para ajustar el modelo.
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Modelo |
Entrenamiento |
Prueba |
Total con pesos entrenados |
Período de entrenamiento |
Período de prueba |
|
Niveles |
0,903 |
0,818 |
0,856 |
Jun-2016 a may-2024 |
Jun-2024 a may-2026 |
|
Cambios mensuales |
0,717 |
0,577 |
0,703 |
Jul-2016 a may-2024 |
Jun-2024 a may-2026 |
Tabla 4. Validación cronológica del índice combinado.
Fuente: El período de prueba no fue utilizado para calcular los pesos.
Figura 4. Evolución comparada del índice combinado y del USD/COP estandarizado.
Fuente: Elaboración propia.
Para los empresarios, banqueros e inversionistas, el seguimiento cambiario no debería limitarse al precio diario del dólar. Conviene observar el EMBI, el petróleo y la confianza cuando existen compras internacionales, créditos, contratos o márgenes expuestos. El índice no reemplaza una política de cobertura, pero ayuda a definir escenarios y alertas.
Conclusiones
El dólar en Colombia resulta de la interacción entre factores internos, condiciones internacionales, política monetaria, exportaciones, expectativas y flujos de capital. Aun así, el estudio establece una jerarquía: el EMBI es el indicador con mayor capacidad descriptiva; el petróleo y la confianza aportan información complementaria; y el diferencial de tasas no mejora el índice después de considerar los demás factores.
La conclusión puede expresarse de forma sencilla: el dólar funciona, en buena medida, como un termómetro de la percepción de riesgo sobre Colombia. Cuando aumenta la incertidumbre fiscal, institucional o económica, sube la prima de riesgo y el peso enfrenta presiones de depreciación. El análisis no permite adivinar la cotización futura, pero sí ordenar las señales y tomar decisiones empresariales, contractuales y técnicas con mayor información.
Sin duda, la elección de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de la República parece haber contribuido a reducir la percepción de riesgo sobre Colombia, generando mayor tranquilidad entre los mercados y los inversionistas. Este ambiente de confianza puede favorecer la entrada de capitales y aumentar la oferta de divisas en el mercado cambiario, ejerciendo una presión a la baja sobre el precio del dólar. Esta tendencia podría mantenerse, e incluso fortalecerse, durante el próximo año, siempre que el nuevo Gobierno logre convertir en acciones concretas los compromisos anunciados durante la campaña, especialmente aquellos relacionados con la disciplina fiscal, la reducción del déficit y la recuperación de la confianza en la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Fuentes de datos y notas técnicas
- Confianza del consumidor: OCDE, serie mensual para Colombia divulgada a través de FRED.
- USD/COP: OCDE/FRED, promedio mensual de la tasa de cambio.
- Petróleo Brent: S. Energy Information Administration, serie mensual divulgada a través de FRED.
- Tasa de la Reserva Federal: Effective Federal Funds Rate, Federal Reserve/FRED.
- Tasa del Banco de la República: BIS y decisiones de política monetaria del Banco de la República.
- EMBI Colombia: P. Morgan EMBI Global Diversified; serie histórica compilada por el Banco Central de la República Dominicana.



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