Cierre fiscal año 2021
Cierre fiscal año 2021
Como en todo, hay ciclos que deben cerrarse y cuando se trata de contabilidad, esta frase sí que cobra una relevancia especial, pues depende de la manera en que se haga el cierre, será la manera en que la empresa cumpla con su obligación constitucional de contribuir con los costos y gastos que el Estado tiene.
Antes de empezar con el cierre fiscal, primero debe procederse con el cierre contable de las diferentes partidas que hacen parte tanto del estado de situación financiera, como del estado de resultados de la empresa; es decir tomar cuenta por cuenta y determinar los movimientos. Pero generalmente las cuentas de balance y las cuentas de resultados están interrelacionadas; y un ejemplo de ello son los ingresos (cuenta de resultados), con el efectivo y equivalentes (cuenta de balance).
Este no es el único ejemplo, pues los ingresos también pueden tener su contrapartida en una cuenta por cobrar, y también puede existir ingresos de naturaleza financiera, entre otros. A lo que se desea llegar es que se debe en primera medida determinar los ingresos de la compañía comparando con las cuentas de balance y en ese sentido, obtener el resultado final de la compañía, en cuanto a ingresos.
De igual manera debe procederse con los gastos de la empresa: Determinar en primer lugar, los gastos que la empresa tiene y el efecto que tiene en el estado de resultados de la empresa; recordando que existe gastos operacionales de administración, gastos operacionales de ventas, impuesto de renta, que se maneja aparte y su contrapartida la encontramos en el pasivo.
El anterior procedimiento debe observarse para las cuentas de costos que la empresa tiene, la cual afecta al inventario de la misma.
Dependiendo de la operación de la empresa, puede haberse tenido utilidad o pérdida, de la siguiente manera: Si la suma aritmética de los gastos más los costos, es más alta que los ingresos, se determina que la empresa tiene una pérdida. Por otra parte, si la suma aritmética de los costos y los gastos es más baja que los ingresos, la empresa obtuvo una utilidad.
Lo anterior es el escenario perfecto, donde no hay inconvenientes de ninguna clase. Pero seguramente habrá partidas que no hayan sido contabilizadas por la empresa, como puede ser las ventas a crédito, los intereses pagados por obligaciones financieras; que al momento no se haya revisado el efecto que las cuentas como depreciaciones y/o amortizaciones hayan tenido en la contabilidad de la empresa, importantes estas últimas para el cierre fiscal como se describirá posteriormente.
Luego de haber determinado lo que pudo haber sucedido con las partidas pendientes de contabilizar, se procede a su contabilización, por ejemplo, cuando un cliente no ha pagado una venta a crédito, se debe registrar una cuenta por cobrar. Asimismo, la empresa debió determinar de las obligaciones que tiene, cuáles puede ir pagando y cuáles puede mantener para pagar, y con ello tener un nivel de deuda que no le afecte la operación de manera significativa.
La empresa debe tener en cuenta el efecto que tuvo el COVID 19 para realizar el cierre, pues es posible que haya tenido acceso a apoyos que el gobierno ofreció, como lo es el PAEF entre otros; también debe revisarse lo relacionado con las políticas y estimaciones contables, pues muy seguramente fueron elaboradas sin tener en cuenta el impacto que la pandemia tuvo en la humanidad, por ser un evento que no se pudo prever con la suficiente antelación.
Ahora deberá realizarse las diferentes conciliaciones contables a saber: Bancos, cuentas por cobrar, cuentas por pagar, obligaciones financieras, depreciaciones, amortizaciones, estas últimas como se mencionó, afectarán la contabilidad del periodo, pero no generan salidas de efectivo; situación que hace que deban excluirse para el cálculo de algunos indicadores financieros, como lo es el EBIT. Luego, se encuentra los deterioros de cartera, ingresos recibidos por anticipado, entre otros, que deben ser conciliados.
Luego de realizar lo anteriormente descrito, deberá la empresa proceder a realizar el cierre contable, determinando si los ingresos fueron más altos que la suma de los costos y los gastos, como se describió anteriormente; lo cual, otorgará el insumo para realizar los reportes tributarios ante la DIAN, como lo son: Declaración de renta, información exógena, entre otros.
La determinación de los costos y gastos, sirven como base para determinar a qué descuentos o beneficios tributarios puede acceder la empresa, pues se recuerda, existen gastos que son deducibles del impuesto de renta y que minimizan su base gravable para reducir el pago final. Ejemplo de ello los pagos hechos por nómina, las depreciaciones y amortizaciones, gastos pagados por intereses financieros
Finalmente se debe tener en cuenta el impuesto diferido o el efecto de las partidas que no generan ingresos en el presente, pero que lo harán a futuro. Este solo tema se abordará en otras líneas, debido al gran impacto que tiene en el gremio contable.
Juan Pablo Merchán Díaz
Contador público
Especialista en gerencia del talento humano
Editor especialista tributario y contable
Correo: juan.merchan@notinet,com.co


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